Requisitos de seguridad y evaluación de riesgos en instalaciones de GNL

EMILI DOMÈNECH, ALFONS TOMÀS

En el reto hacia la transición energética el Gas Natural emerge como un combustible necesario por estar a medio camino entre los combustibles fósiles líquidos y las fuentes de energía renovable. Suele almacenarse en forma licuada (denominado GNL o LNG, por sus siglas en inglés), a su temperatura de ebullición de -163 ºC y a presión atmosférica, en instalaciones de almacenamiento, desde donde se vaporiza e inyecta a la red de distribución.

España es un país con una gran capacidad de almacenamiento de GNL y dispone de siete plantas de almacenamiento y regasificación repartidas por toda la península. A raíz de los problemas derivados de la distribución de gas en Europa, en los últimos días estas instalaciones han sido noticia como una alternativa viable de recepción de GNL procedente de EEUU para paliar las necesidades de gas.

Sigue leyendo