Requisitos de seguridad y evaluación de riesgos en instalaciones de GNL

EMILI DOMÈNECH, ALFONS TOMÀS

En el reto hacia la transición energética el Gas Natural emerge como un combustible necesario por estar a medio camino entre los combustibles fósiles líquidos y las fuentes de energía renovable. Suele almacenarse en forma licuada (denominado GNL o LNG, por sus siglas en inglés), a su temperatura de ebullición de -163 ºC y a presión atmosférica, en instalaciones de almacenamiento, desde donde se vaporiza e inyecta a la red de distribución.

España es un país con una gran capacidad de almacenamiento de GNL y dispone de siete plantas de almacenamiento y regasificación repartidas por toda la península. A raíz de los problemas derivados de la distribución de gas en Europa, en los últimos días estas instalaciones han sido noticia como una alternativa viable de recepción de GNL procedente de EEUU para paliar las necesidades de gas.

Normas de seguridad: Europa vs EEUU

El Gas Natural es un gas extremadamente inflamable, cuando se almacena licuado presenta la peculiaridad de que sus vapores son más densos que el aire y, por lo tanto, en caso de fuga, pueden expandirse a nivel del suelo y desplazarse a grandes distancias. En caso de alcanzar una fuente de ignición, puede inflamarse, producirse un retroceso de llama y explotar.

Por dichas razones las instalaciones y equipos para GNL deben cumplir unas normas de seguridad específicas que incluyen estrictas evaluaciones de riesgo.

En Europa, este tipo de instalaciones están sujetas a la normativa SEVESO, que las obliga a disponer de un Sistema de Gestión de la Seguridad y de una evaluación del riesgo de carácter cuantitativo.

En este artículo reflexionamos sobre las exigencias de los estándares y normativas de diseño específicas de las instalaciones terrestres de GNL en Europa y en EEUU.

Para este tipo de instalaciones, las dos normas de referencia a considerar son:

  • NFPA 59 A Standard for the Production, Storage, and Handling of Liquefied Natural Gas (LNG): de exigencia en EEUU y con carácter internacional.
  • EN 1473 Installation and equipment for liquefied natural gas – Design of onshore installations: de exigencia a escala europea.

Estas normas desarrollan procedimientos y prácticas para realizar el diseño, la construcción y la operación de plantas de GNL, de forma que sean aceptables para la seguridad y el medio ambiente

Más allá de aspectos relativos a la ingeniería de las instalaciones, ambas normas requieren de la aplicación de evaluaciones de riesgo específicas para:

  • Análisis de los niveles de radiación térmica y dispersión inflamable derivados de escenarios de accidente. Las normas indican los umbrales de radiación que no pueden ser superados tanto para el interior de la instalación como para el exterior y definen los requisitos de distanciamientos a instalaciones críticas que quedan condicionados al cumplimiento de los umbrales indicados.
  • Evaluaciones de Riesgo. Ambas normas establecen la necesidad de elaborar un estudio detallado para determinar el nivel de riesgo de las instalaciones.

Las diferencias en los alcances de una y otra norma son de relevancia.

NFPA 59AEN 1473
Criterios de radiación térmica y dispersión de nube inflamableEsta norma establece un detallado Plan Lay Out y Plan Siting que define todos los criterios de radiación térmica y alcance de nube inflamable, cuyo cumplimiento debe garantizarse durante el diseño de la planta.La norma establece estos criterios para definir el trayecto y ubicación de las canalizaciones y balsas de derrames, así como para definir la ubicación y altura de la antorcha de la instalación.
Evaluación de riesgoLa norma establece un procedimiento cuantitativo muy claro para las evaluaciones de riesgo, especificando con todo nivel de detalle la metodología y criterios de cálculo a seguir.
Igualmente da criterios cuantitativos de riesgo para definir la necesidad de tomar medidas de reducción del riesgo.
La norma permite llevar a cabo la evaluación de riesgos de manera determinista o probabilista.
El primer caso se restringe sólo a la simulación de posibles escenarios accidentales, mientras que el segundo establece un método semicuantitativo basado en una matriz de riesgos.

La norma americana, la más completa

La norma NFPA 59A define con todo nivel de detalle la tipología de escenarios a considerar, los criterios de cálculo a seguir, así como los umbrales que deben determinarse. Por lo que se refiere a la evaluación de riesgo, el método que propone es totalmente cuantitativo, siendo por lo tanto muy completa y concreta.

En cuanto a la EN-1473, los criterios de cumplimiento de los umbrales de radiación térmica e inflamabilidad son menos exhaustivos. Sobre la evaluación de riesgos, la norma deja abierta la metodología y procedimiento de cálculo a seguir que quedan a criterio del consultor, no define la tipología de escenarios ni los criterios de cálculo siendo, por lo tanto, más ambigua y con un nivel de exigencia inferior. La norma, si bien no obliga explícitamente a seguirla, da como referencia para la evaluación de riesgos la metodología establecida en la especificación técnica ISO/TS 16901.

En conclusión, podemos decir que, si bien ambas normas persiguen el mismo fin, el nivel de concreción y de detalle en el caso de la norma NFPA 59A es superior al de la EN-1473, no dejando margen a la discrecionalidad ni a la subjetividad del consultor.

Por último, es importante destacar que la última revisión de la Norma NFPA 59A es de 2019 mientras que la Norma EN 1473 se encuentra vigente y publicada en inglés desde 2021 y en proceso de publicación en español (PNE-EN 1473).